Calvario y ermita

No se puede visitar Serra y no darse un paseo por su calvario para poder disfrutar de las buenas vistas que desde la ermita se contemplan. Merece la pena darse un pequeño paseo tranquilo, dulce y ascendente después de una buena comida, al despuntar el día o a la sombra de la tarde. 

El calvario de Serra es una construcción singular por su emplazamiento y forma. Sus peculiares terrazas escalonadas, lo hacen único e inigualable. El paseo salva el desnivel con los tradicionales ribazos de piedra de rodeno, auténtica obra de arte de la construcción popular. Las terrazas acogen las 14 estaciones del Via Crucis, pequeños retablos cerámicos instalados en el interior de unas elegantes capillas blancas que emulan el estilo gótico. 

Calvari de Serra
Calvari

El actual calvario de Serra es fruto de sucesivas ampliaciones y modificaciones realizadas desde el siglo XVII, siguiendo la evolución de los cementerios que se encontraban alrededor de la iglesia. El primer calvario del que se tiene noticia, aunque no queda ningún vestigio, debió existir alrededor del cementerio construido en 1620. El siguiente calvario se construyó en el año 1744 y estuvo vigente durante un siglo. Finalmente en 1886 se erigió el que se conserva actualmente que fue acabado e inaugurado en 1893. 

Coronando el calvario, se encuentra la ermita de Sant Josep i la Creu, construcción sencilla que data de 1894. Es una ermita pequeña con teja a dos aguas, fachada blanca y un faldón en el ábside. Junto a la ermita, se encuentra la Torre de la Ermita, construcción del siglo IX que  formaba parte del sistema de vigilancia del castillo de Serra.

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